El atún sellado es una de esas preparaciones que demuestran que la calidad del ingrediente puede ser la protagonista del plato. En esta receta, una costra de ajonjolí aporta textura y un ligero sabor tostado, mientras que una ensalada fresca de pepino equilibra el conjunto con notas cítricas y crujientes. Es una opción ligera, ideal para los días cálidos o para una comida elegante sin complicaciones.
Ingredientes (4 porciones)
- 4 filetes de atún fresco (180-200 g cada uno)
- 3 cucharadas de ajonjolí blanco
- 3 cucharadas de ajonjolí negro
- 2 cucharadas de aceite de ajonjolí o aceite vegetal
- Sal de mar
- Pimienta negra recién molida
Para la ensalada
- 2 pepinos japoneses en láminas finas
- ½ cebolla morada en pluma
- Jugo de 2 limones
- 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
- 1 cucharadita de miel
- Hojas de cilantro
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
Mezcla el ajonjolí blanco y negro en un plato amplio. Sazona los filetes de atún con sal y pimienta, presiónalos sobre la mezcla de ajonjolí hasta cubrir ambos lados y reserva.
En un bowl combina el pepino, la cebolla morada, el jugo de limón, el aceite de oliva, la miel y el cilantro. Mezcla suavemente y deja reposar mientras preparas el pescado.
Calienta un sartén a fuego alto con el aceite. Sella los filetes de atún entre 40 y 60 segundos por cada lado, dependiendo del grosor, procurando que el centro permanezca rojo y jugoso.
Sirve el atún en rebanadas gruesas junto a la ensalada de pepino. Puedes terminar con unas gotas adicionales de limón, un poco más de ajonjolí tostado y hojas frescas de cilantro para realzar el sabor.
Con pocos ingredientes y una cocción precisa, este platillo ofrece un equilibrio entre frescura, textura y sabor que lo convierte en una excelente opción para una comida ligera con un toque contemporáneo.
