El lomo de cerdo es un corte versátil que, con un glaseado sencillo, puede transformarse en un platillo lleno de sabor. La combinación de mostaza antigua y miel crea un equilibrio entre notas dulces, ácidas y ligeramente especiadas, ideal para una comida especial o una cena de fin de semana.
Ingredientes (4 porciones)
- 800 g de lomo de cerdo
- 2 cucharadas de mostaza antigua
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharada de mostaza Dijon
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo finamente picados
- 1 cucharadita de romero fresco picado
- Sal de mar
- Pimienta negra recién molida
Preparación
Precalienta el horno a 190 °C. Sazona el lomo de cerdo con sal y pimienta por todos sus lados.
En un recipiente mezcla la mostaza antigua, la mostaza Dijon, la miel, el ajo, el romero y el aceite de oliva hasta obtener una mezcla uniforme. Cubre completamente el lomo con este glaseado.
Calienta un sartén a fuego medio-alto y sella el lomo durante uno o dos minutos por cada lado para dorar ligeramente la superficie.
Transfiere el lomo a una charola para horno y hornea durante 25 a 30 minutos, o hasta alcanzar una temperatura interna de 63 °C. Durante la cocción, barniza una o dos veces con el glaseado restante para intensificar el sabor y lograr un acabado brillante.
Retira del horno y deja reposar entre cinco y diez minutos antes de rebanar. Sirve acompañado de verduras asadas, puré de papa o una ensalada fresca.
El resultado es un lomo jugoso, con una cubierta caramelizada y un equilibrio perfecto entre el dulzor de la miel y el carácter de la mostaza, una combinación clásica que nunca pasa de moda.
