Las papas aplastadas son una de esas recetas que demuestran que la sencillez también puede conquistar la mesa. Con una cocción que deja el interior suave y una superficie perfectamente dorada y crujiente, esta preparación es ideal como guarnición o para compartir al centro de la mesa.
Ingredientes (4 porciones)
- 800 g de papas cambray
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de paprika
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- Sal de mar al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Perejil fresco picado para decorar
Preparación
Lava las papas y cuécelas en agua con sal durante 15 a 20 minutos, hasta que estén tiernas. Escúrrelas y deja que reposen unos minutos.
Precalienta el horno a 220 °C. Coloca las papas sobre una charola con papel para hornear y aplástalas suavemente con el fondo de un vaso o una espátula hasta formar discos gruesos.
Mezcla el aceite de oliva con la paprika, el ajo en polvo, sal y pimienta. Barniza cada papa con esta mezcla para que queden bien cubiertas.
Hornea durante 30 a 35 minutos, volteándolas una vez a la mitad de la cocción, hasta que los bordes estén profundamente dorados y la superficie tenga una textura crujiente.
Retira del horno y termina con perejil fresco picado. Sirve de inmediato como acompañamiento de carnes, pollo, pescado o con tu salsa favorita.
Con pocos ingredientes y una buena cocción, estas papas consiguen una combinación irresistible de textura y sabor que las convierte en un clásico para cualquier ocasión.
